20 octubre 2005

"El señor Spartaco"


El señor Spartaco
Lorenzo Mattotti
Rústica. 64 pág. Color
Ediciones Sinsentido, 2005


La realización de El señor Spartaco supuso en el momento de su publicación, allá por el año 1982, un giro radical en la carrera profesional de Lorenzo Mattotti y un punto de inflexión en su obra. Este título representa el abandono del blanco y negro que utilizara en sus primeras obras para dar paso al uso magistral del color, por el que el autor nacido en Brescia en 1954 es considerado por muchos como uno de los mejores ilustradores del mundo. Se inicia con El señor Spartaco una nueva etapa para Mattotti, marcada por la experimentación pura, la corrupción de la naturaleza cromática del mundo real, el realzamiento de lo mágico, lo onírico, la fantasía y la libertad creativa.

El formato grande de este álbum de Sinsentido permite admirar al detalle las planchas que componen la obra, inédita hasta la fecha en España, durante la lectura del cual somos testigos de una explosión de colores que subraya y potencia su naturaleza expresionista. El peso del color no es liviano, pues su papel en el aspecto, la variedad y la textura de los volúmenes expresa mucho más que los propios textos en los cajetines y bocadillos que pueblan las páginas. Es precisamente el color el elemento que juega el rol principal, por encima de la simbología onírica de los distintos personajes que aparecen en la obra, pues describe a la perfección cada situación, cada momento cronológico, desprendiendo un amplio abanico de sensaciones en el lector.

El señor Spartaco es una exploración y, al mismo tiempo, una fuga; del mundo real o quizá incluso de uno mismo. Es una incursión a los confines del recuerdo donde el subconsciente dicta las leyes y tergiversa o puntualiza el pasado. Es un viaje de ida hacia el ego, las emociones y las vivencias pasadas y futuras más profundas y arreladas. Es un trayecto por un mundo surrealista y de ensueño no falto de obstáculos: la aparición continua de fantasmas reales e imaginarios con los cuales, muy a su pesar, el señor Spartaco deberá hacer frente, interrumpe lo que supone una introspección no exenta de imaginación y fuerte impacto visual.