20 marzo 2007

TRES DESTELLOS BLANCOS.

TRES DESTELLOS BLANCOS
Bruno Le Floc´h
Cartoné. 96 pág. Color. 19 €
Ponent Mon

Tras unos comienzos en las que sus principales novedades estaban dedicadas al manga más adulto y menos comercial, en la actualidad la editorial Ponent Mon se ha convertido en la editorial de referencia en cuanto a la publicación en nuestro país de un tipo de historieta francobelga adulta, alejada de lo más comercial, y que además viene precedida de excelentes críticas y premios en su país de origen.
Uno de esos libros es Tres destellos blancos, que recibió el Premio René Goscinny al mejor guión en el 2004 y que tres años más tarde publica ahora Ponent Mon.
En Tres destellos blancos, obra del dibujante Bruno Le Floc´h, se nos narra la historia de un joven e idealista ingeniero procedente de París, al que se le encomienda la misión de construir un faro frente a la costa de un pequeño pueblo bretón.
Pero el joven ingeniero descubrirá que lo que parecía un trabajo fácil se complica según pasan los días, y encontrará varios obstáculos en su camino, el primero el seco recibimiento por parte de los habitantes del pueblo, en su mayoría pescadores, y el segundo las inclemencias del tiempo y la dura naturaleza de la mar que dificultará el trabajo de los obreros y hará que los plazos para la construcción del faro se retrasen.
Después de un difícil comienzo con los habitantes del pueblo y tras sortear varios incidentes desafortunados, veremos como poco a poco el ingeniero consigue aceptar su destino tal como le viene y finalmente consigue salir airoso en su tarea de construir un faro en un pueblo que en un principio detestaba pero del que acabará enamorándose.
En éste álbum, su segundo trabajo publicado, Bruno Le Floc´h firma una historia con una narración fluida, acompañado de un exquisito uso del color, y un estilo de dibujo sencillo bastante bonito, que en algunas viñetas recuerda a las mejores páginas del marino Corto Maltés de su admirado Hugo Pratt.
Le Floc´h nos demuestra que no siempre lo complicado es lo mejor y apuesta en algunos pasajes de la obra por la sencillez, utilizando de manera brillante elementos narrativos como la elipsis, los silencios o la voz del protagonista en primera persona a modo de diario.
A la espera de la publicación en castellano de su continuación, titulada Une après-midi d'été, no me queda más que recomendaros este Tres destellos blancos con el que seguramente disfrutaréis de un estupendo álbum que cuenta como ya es habitual en Ponent Mon con una excelente edición en tapa dura.