11 octubre 2007

INNER CITY BLUES.

INNER CITY BLUES
Fatima Ammari-B
Brüno
Rústica. 152 pág. Color. 18 €
Número único
Colección Popcorn
Ediciones Glénat

De muy valiente se puede calificar la decisión de Glénat de publicar este Inner City Blues, ya que a priori poco o nada se conocía de los autores implicados en dicha obra, la guionista Fatima Ammari-B y el dibujante Brüno. Y tras la lectura del tomo, que recopila los tres álbumes de la serie, he de decir que la sorpresa no ha podido ser más agradable.
Los autores nos presentan la ciudad ficticia de Inner City, ambientando su historia con una cierta estética setentera a ritmo de funky que recuerda a películas del género blaxpoitation como Foxy Brown, Cleopatra Jones o Shaft.
En el primero de los álbumes se presentan los hermanos Arnie y Willie Brown, dos ladrones de coches que por error roban el coche a Yaphet Kotto, uno de los jefes de la mafia locales, y tras conocer la identidad de su propietario deciden devolver el coche robado para evitar represalias. Yaphet Kotto decide no matarles a condición de que comiencen a trabajar para él haciendo una serie de trabajos sucios. En la segunda historia conoceremos a Priest, un gangster de poca monta que acaba de salir de la cárcel y planea recuperar su territorio y ganarse una posición más elevada dentro de la organización criminal. Y para finalizar, en la tercera historia conoceremos un poco más al mafioso Yaphet Kotto en la historia con la que concluye el tomo y en la que se cierran todas las líneas argumentales que se han ido entrelazando de una historia a otra a través de varios saltos en el tiempo durante los tres álbumes de la serie.
Aunque la historia no es demasiado original, si lo es la forma en la que está presentada por la guionista, que recurre a una estructura no-lineal bastante original.
En cuanto al apartado gráfico nos encontramos con Brüno, dibujante que realiza un estupendo trabajo, poseedor de un estilo que puede recordar al de Lewis Trondheim y con el que ha sabido captar perfectamente el ambiente de los bajos fondos y esa estética funky de los setenta que tan bien le sienta a la historia.
En resumen, si os gustan las historias de criminales, la estética de las películas blaxpoitation y os pirran el jazz y el funky no os debéis perder este entretenido tebeo de consumo que Glénat publica dentro de la colección Popcorn en una buena edición a un precio bastante ajustado.