11 octubre 2007

NOVEDADES PONENT MON OCTUBRE.

Ponent Mon publicará el día 26 de este mes la segunda parte de, la muy recomendable, Fresa y Chocolate de Aurélia Aurita y la reedición, a un mayor tamaño, de uno de sus primeros lanzamientos, La Espinaca de Yukiko de Frédéric Boilet. La publicación de estos dos libros coincide con la visita a ambos autores a la XIII edición del Salón del Manga que se celebrará durante los próximos días 1 al 4 de noviembre en Barcelona.



Fresa y Chocolate 2
Aurélia Aurita
192 pags. - B/N - 16 €
Rústica con solapas
Número único
Fresa y Chocolate fue una de las novedades editoriales del 2006 más destacadas, ya que permitió el descubrimiento de una voz de mujer completamente nueva en el mundo del cómic. Nadie nunca había hablado de amor y sexo como Aurélia Aurita: con franqueza y también con
humor; con crudeza, pero no sin candor. El tiempo pasa. A “Chocolate” (Chenda) le sigue gustando “Fresa” (Frédéric), y es correspondido, pero a los jugueteos amorosos se suma la duda. El entusiasmo se tiñe de miedo. El mundo exterior también está allí: una amiga que se hace querer (Kan Takahama), un vecino racista, la amenaza de la separación, las pequeñas y grandes supersticiones de la heroína que llega hasta invocar al Divino... Pero sobre todo hay amor, y las verdaderas/falsas ingenuidades que hacen del estilo incomparable de Aurélia Aurita todo un deleite para los lectores (y las lectoras).


La Espinaca de Yukiko
Frédéric Boilet
144 págs. - Color - 15 €
Rústica con solapas
Número único
Reedición
«Se trata de uno de los álbumes más sorprendentes de toda la historia del cómic, si bien los medios utilizados son de lo más sencillo... La historia transcurre como si el autor nos contara en tiempo real el breve idilio que sostuvo con la señorita Yukiko Hashimoto.»
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«Yukiko, bajo el trazo de Boilet, es la chica más guapa del mundo, hermosa como Anna Karina a ojos de Godard, hemosa como Maggie Cheung para Assayas (...) Frédéric Boilet es un intimista, dibuja la ternura, el vínculo, la relación amorosa en cámara subjetiva, ese instante fugitivo en que la emoción le embarga a uno.»
Libération